Durante años hablar de huachicol era imaginar una toma clandestina perforando un ducto de Pemex. Sin embargo, investigaciones y recientes aseguramientos muestran que el negocio ilegal de los combustibles podría estar entrando en una etapa mucho más sofisticada.

Estas son 10 claves para entender qué está pasando:

1. Ya no se trata únicamente de perforar ductos
El modelo tradicional consistía principalmente en sustraer combustible terminado. Ahora se investigan instalaciones donde presuntamente se procesaban hidrocarburos y componentes para obtener productos que pudieran comercializarse como combustible.

2. No necesariamente “fabrican gasolina” desde petróleo crudo
Aunque algunas instalaciones parecen pequeñas refinerías, especialistas señalan que técnicamente no lo serían. El proceso podría comenzar con derivados que ya recibieron un tratamiento previo.

3. Una de las claves podría ser la nafta
Este producto intermedio derivado del petróleo puede utilizarse como materia prima y, mediante posteriores procesos y mezclas con otros componentes, formar parte de la elaboración de combustibles.

4. El procedimiento puede involucrar mezclas
Existe un proceso industrial conocido como blending, mediante el cual diferentes corrientes de hidrocarburos se combinan con oxigenantes y aditivos. El problema surge cuando estas operaciones se realizan clandestinamente, sin permisos ni controles correspondientes.

5. El verdadero negocio podría comenzar desde la importación
Una de las hipótesis expuestas es que ciertos componentes podrían ingresar al país mediante declaraciones falsas o incorrectas, reduciendo ilegalmente la carga fiscal. Así, la materia prima resulta mucho más barata.

6. Ahí entra el llamado “huachicol fiscal”
A diferencia del robo directo de un ducto, este esquema puede involucrar importaciones irregulares, clasificación incorrecta de mercancías y evasión de impuestos. El beneficio económico puede ser enorme porque posteriormente el producto se vende a precios cercanos a los del mercado legal.

7. Hidalgo aparece dentro de los recientes aseguramientos
La FGR ha realizado acciones contra centros de procesamiento ilícito en San Luis Potosí, Hidalgo y Morelos. Uno de los inmuebles intervenidos se encontraba en Tizayuca.

8. Lo encontrado muestra operaciones de gran escala
En los diferentes inmuebles fueron encontrados tanques industriales, líneas de producción, maquinaria, contenedores, sustancias químicas y enormes cantidades de hidrocarburos. Esto se aleja considerablemente de la imagen del huachicolero operando únicamente con mangueras y bidones.

9. La calidad del combustible representa otra incógnita
Mezclar componentes no garantiza obtener gasolina con las mismas características de un producto elaborado bajo procesos industriales controlados. Alcanzar determinadas especificaciones y octanajes requiere tecnología y controles técnicos.

10. El huachicol parece estar evolucionando
Ese es quizá el punto más preocupante. El negocio ilegal de los hidrocarburos estaría pasando de simplemente robar el producto terminado a intervenir diferentes partes de la cadena: conseguir componentes, procesarlos, mezclarlos y posteriormente comercializarlos.

El fenómeno muestra que combatir el huachicol ya no significa únicamente vigilar ductos. Los recientes hallazgos apuntan hacia operaciones con infraestructura industrial, movimientos de materias primas, posibles irregularidades fiscales y redes de distribución.

Y para Hidalgo el tema resulta especialmente relevante: uno de los centros intervenidos recientemente por autoridades federales se encontraba precisamente en Tizayuca.

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Fernando Alfonso
Fernando Alfonso es uno de los periodistas con mayor credibilidad en el panorama informativo y de opinión en el estado de Hidalgo. Dirige AVSI Comunicación, multiplataforma a la que pertenece el Periódico El Origen y la Revista DeFRENTE. Se consolidó como líder de opinión en el Noticiero Radiofónico Enfoque de NRM Comunicaciones, espacio que condujo durante 12 años. Ha colaborado, además, con W radio 96.9 FM, Radio Fórmula 970 AM y 103.3 FM, Editorial Notmusa, Diario Síntesis. Cuenta con estudios de Maestría en Administración de Negocios MBA por la Universidad Latinoamericana, es Licenciado en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Premio México de Periodismo 2010, otorgado por la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos (FAPERMEX)