El nuevo Polo de Desarrollo de Zapotlán de Juárez no debe verse únicamente como la construcción de un parque industrial. Por sus dimensiones, 910 hectáreas, más de 10 mil millones de pesos de inversión y 5 mil 100 empleos previstos solamente en su primera fase, puede convertirse en un detonante capaz de transformar económica y urbanamente a toda esta zona de Hidalgo.

Si el proyecto avanza como fue presentado, estos son 10 cambios que probablemente comenzaremos a observar:

1. Subirá el valor de la tierra

Será posiblemente uno de los primeros efectos. Los terrenos cercanos al Polo y a las principales vías de comunicación adquirirán mayor interés.

No solamente habrá demanda para industria. También para vivienda, bodegas, comercios, estacionamientos, restaurantes, hoteles y diferentes servicios. La llegada de grandes inversiones normalmente modifica el valor estratégico del suelo incluso antes de que las empresas comiencen operaciones.

2. Zapotlán comenzará a crecer más rápido

Los 5 mil 100 empleos directos e indirectos anunciados para la primera fase significarán miles de personas moviéndose diariamente alrededor de la zona.

Una parte buscará vivir cerca de su trabajo. Eso puede acelerar la construcción de viviendas, departamentos, fraccionamientos y habitaciones en renta.

El gran desafío será que la planeación urbana crezca al mismo ritmo que la actividad económica.

3. Llegarán trabajadores de otros municipios

Existe el compromiso de que al menos 35% de las contrataciones sean locales, una medida positiva para la población de la región.

Pero también significa que una parte importante de los trabajadores podría provenir de otros municipios.

Zapotlán recibirá diariamente población flotante y posiblemente nuevos habitantes, aumentando la demanda de vivienda, alimentación, transporte, salud, educación y servicios.

4. Aparecerán nuevos negocios

Este será uno de los efectos más visibles.

Miles de trabajadores necesitarán dónde comer, comprar, transportarse y resolver necesidades cotidianas.

Podrían crecer restaurantes, fondas, farmacias, tiendas, transporte, talleres, ferreterías, hoteles, lavanderías, servicios médicos, estacionamientos y comercios de todo tipo.

La actividad industrial genera una economía alrededor de ella.

5. Se abrirá una enorme oportunidad para proveedores hidalguenses

Este punto será fundamental para saber qué tanto beneficia realmente el proyecto a la economía estatal.

Las nuevas industrias necesitarán mantenimiento, seguridad, limpieza, construcción, transporte, uniformes, herramientas, alimentación, servicios médicos, tecnología, logística y cientos de productos.

Mientras mayor sea la participación de empresas locales en esas cadenas de suministro, mayor será la cantidad de dinero que permanecerá circulando dentro de Hidalgo.

6. Cambiarán los empleos disponibles

El proyecto está pensado para recibir empresas de manufactura avanzada, logística, industria farmacéutica y dispositivos médicos.

Eso significa que aparecerán perfiles laborales diferentes.

Técnicos, ingenieros, especialistas en mantenimiento, logística, calidad, tecnologías, administración y operadores especializados tendrán mayores oportunidades.

Universidades y tecnológicos deberán observar desde ahora qué tipo de trabajadores necesitarán esas empresas.

7. Habrá mucho más tránsito

También aparecerán efectos menos cómodos.

Miles de trabajadores desplazándose diariamente, transporte de mercancías, proveedores, tráileres y vehículos particulares incrementarán considerablemente la movilidad.

Las carreteras, accesos y transporte público serán determinantes. Sin infraestructura suficiente, el crecimiento económico podría venir acompañado de congestionamientos y mayores tiempos de traslado.

8. Aumentará la demanda de agua, electricidad y servicios públicos

Un desarrollo industrial de 910 hectáreas requiere una infraestructura considerable.

Agua, energía eléctrica, drenaje, telecomunicaciones, recolección de residuos y seguridad serán algunos de los servicios que tendrán mayor demanda.

El reto será garantizar que el crecimiento industrial no deteriore la calidad o disponibilidad de los servicios para quienes ya viven en las comunidades cercanas.

9. El crecimiento podría extenderse mucho más allá de Zapotlán

Éste podría convertirse en uno de los fenómenos más interesantes.

El impacto económico difícilmente respetará límites municipales. Por ubicación y conectividad, el movimiento podría alcanzar a Tolcayuca, Villa de Tezontepec, Tizayuca, Pachuca y otros puntos del corredor hacia el Valle de México.

Con el tiempo podría comenzar a hablarse no solamente del Polo de Zapotlán, sino de un nuevo corredor industrial y logístico dentro de Hidalgo.

10. Puede cambiar la vocación económica de toda la región

Ésta sería la transformación más profunda.

Una inversión genera empleos. Muchas inversiones relacionadas entre sí pueden crear un ecosistema económico.

Si después de las primeras naves llegan empresas importantes, proveedores, vivienda, universidades, comercios, servicios especializados y nuevas inversiones, Zapotlán podría tener dentro de algunos años una estructura económica completamente diferente.

Por eso será importante no quedarse solamente con el anuncio de los 10 mil millones de pesos.

Habrá que observar cuántas empresas realmente llegan, cuántos empleos permanentes se crean, cuánto aumenta el valor de la tierra, cómo crece la población, qué infraestructura se construye y, sobre todo, cuántas oportunidades terminan aprovechando los habitantes y empresarios de Hidalgo.

Porque las grandes inversiones no solamente construyen fábricas.

Cuando están bien planeadas, pueden transformar comunidades enteras.

Y las primeras señales de esa transformación en Zapotlán podrían comenzar a verse mucho antes de que estén desarrolladas las 910 hectáreas.