El Consejo Estatal de Salud estableció acciones para capacitar al personal, supervisar unidades médicas, mantener filtros sanitarios y fortalecer campañas dirigidas a adolescentes y jóvenes.
El Consejo Estatal de Salud de Hidalgo revisó los indicadores de mortalidad asociados a COVID-19, salud materna y enfermedades crónicas no transmisibles durante su Cuarta Sesión Extraordinaria, en la que instituciones del sector acordaron fortalecer la prevención, la detección oportuna y la coordinación para atender los principales problemas sanitarios de la entidad.
La sesión fue presidida por la secretaria de Salud, Vanesa Escalante Arroyo, y reunió a titulares y representantes del IMSS Ordinario, IMSS-Bienestar, ISSSTE, Cruz Roja y la Secretaría de Salud estatal, además de otras áreas vinculadas con la atención de los temas analizados.
El propósito del encuentro fue revisar de manera directa la información disponible, identificar coincidencias entre las instituciones y definir acciones conjuntas. Los trabajos se concentraron en tres asuntos prioritarios: el comportamiento de COVID-19 y la mortalidad asociada a esta enfermedad, los factores relacionados con las muertes maternas y las principales causas vinculadas con padecimientos crónicos no transmisibles.
Información epidemiológica para orientar la atención
Al encabezar los trabajos, Escalante Arroyo señaló que revisar los indicadores de mortalidad implica reconocer que detrás de cada registro hay una persona, una familia y una historia. Desde esa perspectiva, convocó a las instituciones a asumir responsabilidades compartidas y convertir la información epidemiológica en acciones concretas.
La secretaria planteó la necesidad de fortalecer una atención cercana a las necesidades de la población y con una perspectiva preventiva. Asimismo, reconoció el compromiso del gobernador Julio Menchaca Salazar con las políticas públicas orientadas a mejorar las condiciones de vida y el bienestar de las familias hidalguenses.
El intercambio de información entre las instituciones permitió revisar incidencias y factores asociados a los problemas abordados, con la intención de coordinar respuestas desde los distintos servicios que integran el sector salud.
Mantendrán vigilancia de COVID-19 y filtros sanitarios
En el apartado dedicado a COVID-19, las instituciones revisaron el comportamiento de la enfermedad, así como las acciones de vigilancia y atención que permanecen vigentes.
Ante la temporada de alta transmisión de padecimientos respiratorios, el Consejo acordó mantener los filtros sanitarios en las instituciones de salud hasta que concluya ese periodo. También estableció la difusión de material preventivo correspondiente a la temporada invernal.
Otro de los compromisos consiste en promover la notificación de brotes. En esta tarea participarán el IMSS Ordinario, IMSS-Bienestar, ISSSTE, Cruz Roja e instituciones privadas.
Los acuerdos incluyen, además, fortalecer la capacitación dirigida a médicos particulares para la atención de enfermedades respiratorias, con énfasis en COVID-19. La participación del sector privado amplía el alcance de la coordinación anunciada, al incorporar a profesionales que también reciben y atienden a pacientes con estos padecimientos.
La información proporcionada no precisa la duración de los filtros sanitarios ni un calendario para las actividades de capacitación y difusión.
Salud materna: prevención y atención durante embarazo, parto y puerperio
En materia de salud materna, las instituciones identificaron factores asociados a la mortalidad con el objetivo de reforzar la prevención, la detección oportuna y la atención durante el embarazo, el parto y el puerperio.
Entre las acciones acordadas se encuentra fortalecer la capacitación en Triage Obstétrico, como parte de los temas incluidos en la preparación dirigida a médicos particulares.
También se determinó ampliar la difusión de campañas de salud materna, planificación familiar, prevención del embarazo adolescente y aborto seguro, con especial atención a adolescentes y jóvenes.
Estos compromisos abarcan tanto la atención durante la gestación como la difusión de información sobre salud sexual y reproductiva. Sin embargo, el reporte del encuentro no especifica cuáles fueron los factores de mortalidad materna identificados, ni presenta metas cuantificables para las campañas anunciadas.
Refuerzo del primer nivel ante enfermedades cardiometabólicas
La sesión también abordó las principales causas y factores relacionados con enfermedades crónicas no transmisibles, entre ellas hipertensión arterial, obesidad, diabetes mellitus y síndrome metabólico.
Para atender estos padecimientos, el Consejo acordó mantener la capacitación continua del personal de primer nivel, con énfasis en la detección y atención oportuna de enfermedades cardiometabólicas.
El fortalecimiento de este nivel de atención fue uno de los ejes de los acuerdos, al concentrar acciones encaminadas a identificar oportunamente los problemas de salud y mejorar su atención desde las unidades que tienen contacto directo con la población.
Asimismo, se realizarán supervisiones a las unidades de salud para verificar el cumplimiento de la normatividad vigente. La información difundida no establece cuántas unidades serán visitadas, las fechas de las revisiones ni los mecanismos mediante los cuales se comunicarán sus resultados.
Coordinación entre instituciones
En el encuentro participó la subsecretaria de Desarrollo Político del Gobierno de Hidalgo, Bertha Miranda Rodríguez, quien destacó la importancia de mantener la comunicación y el trabajo coordinado para atender los asuntos más sensibles para la población.
Los compromisos establecidos combinan vigilancia epidemiológica, capacitación del personal, supervisión de servicios y difusión de campañas preventivas. Su desarrollo requiere la participación de las distintas instituciones que integran el sector salud y, en algunas acciones, de prestadores privados.
Con estos acuerdos, el Consejo Estatal de Salud busca anticiparse a los riesgos y utilizar la información compartida para orientar decisiones oportunas. El reporte de la sesión plantea una agenda de trabajo conjunta, aunque no detalla responsables por cada compromiso, plazos de ejecución ni indicadores para evaluar su cumplimiento.
















