Tula de Allende atraviesa un periodo de fuerte inversión en infraestructura federal y estatal, con proyectos que superan los 51 mil millones de pesos únicamente al considerar el tramo ferroviario que corresponde a la zona, las intervenciones en el Río Tula y la primera etapa de nuevos colectores de aguas residuales, destacó el presidente municipal Cristhian Martínez.
El alcalde señaló que uno de los proyectos de mayor magnitud es el Tren México-Querétaro, cuya inversión en sus diferentes tramos ronda los 163 mil millones de pesos. De ese monto, estimó que alrededor de 50 mil millones corresponden al tramo relacionado con Tula, generando una importante demanda de trabajadores.
Martínez aseguró que este movimiento de obras ya comienza a sentirse en el mercado laboral del municipio. Explicó que actualmente existe escasez de mano de obra y que los salarios han mejorado ante la demanda de trabajadores generada por los diferentes proyectos que se desarrollan simultáneamente.
A este escenario se suma la intervención en el Río Tula, donde, de acuerdo con el presidente municipal, continúa el respaldo gubernamental con una inversión de por lo menos mil millones de pesos.
Otro de los proyectos que destacó es la construcción de colectores de aguas residuales, una obra que busca evitar que las descargas de drenaje continúen llegando directamente al Río Tula. La primera etapa representa una inversión aproximada de 270 millones de pesos.
El proyecto también tendría impacto en la recuperación del Río Rosas. Martínez explicó que el objetivo es conducir las aguas residuales mediante nueva infraestructura y avanzar hacia el rescate de este cuerpo de agua, proyecto en el que también participa el gobierno encabezado por Julio Menchaca.
Aunque buena parte de esta infraestructura quedará bajo tierra y no será visible una vez concluida, el alcalde sostuvo que tendrá efectos directos para la población al reducir la contaminación y los fuertes olores asociados con las descargas de aguas residuales.
Para Martínez, la combinación del tren, las obras hidráulicas y los proyectos ambientales está provocando además una derrama económica que comienza a reflejarse en Tula, principalmente mediante una mayor demanda de trabajadores y actividad para empresas y proveedores de la región.













