El Río Rosas podría recuperar parte de la vida que tuvo décadas atrás. El Gobierno Federal prepara un proyecto que, además de combatir las fuentes de contaminación, contempla habilitar espacios públicos en sus riberas para que habitantes de Tula puedan volver a acercarse y disfrutar del río.

Ariel Godínez Markovich, director de Proyectos Prioritarios de la Oficina de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), explicó que la intervención forma parte del proyecto de restauración y saneamiento del Río Tula, incluido en el Compromiso 92 de la Presidencia de la República.

La estrategia para el Río Rosas comenzará con acciones de limpieza y continuará con una de las intervenciones más importantes: la construcción de colectores que permitirán eliminar descargas directas al afluente, con el objetivo de mejorar la calidad del agua en el corto plazo.

Una vez avanzado el saneamiento, el proyecto contempla una intervención forestal y la recuperación de las riberas para crear lugares donde las personas puedan caminar, convivir y nuevamente disfrutar del entorno del Río Rosas.

Godínez Markovich recordó que durante un recorrido reciente con el presidente municipal de Tula se habló de lo que este río representó para generaciones anteriores: un sitio con agua limpia, presencia de tortugas y espacios donde incluso habitantes acudían a nadar.

La intención, explicó, es precisamente recuperar esa relación entre la población y sus ríos. Para el Gobierno Federal, restaurar un afluente no significa únicamente mejorar el agua, sino también lograr que las comunidades vuelvan a apropiarse y disfrutar de estos espacios naturales.

Como parte del proceso, vecinos y autoridades participarán en un taller para proponer qué tipo de espacios e intervenciones quieren que se desarrollen en las riberas del Río Rosas, por lo que el diseño de las áreas públicas también tendrá participación ciudadana.

La intervención se integra al proyecto general del Río Tula, que contempla tres grandes objetivos: mejorar la calidad del agua, realizar obras para disminuir el riesgo de inundaciones y recuperar los ecosistemas del río, sus riberas y las partes altas de la cuenca.

Así, el proyecto busca que el Río Rosas deje de ser visto únicamente como un cauce contaminado y pueda convertirse nuevamente en un espacio ambiental y recreativo integrado a la vida cotidiana de Tula.