Historia, arquitectura, tradición y una espectacular vista panorámica te esperan en uno de los lugares más representativos de Tepeji del Río, Hidalgo.

Si estás de visita en Tepeji del Río o llevas años viviendo aquí y todavía no conoces La Ermita, esta es una excelente oportunidad para descubrir uno de los rincones más especiales del municipio. Ubicada en una de las partes más altas del centro, esta construcción no solo es un espacio de fe, sino también un mirador desde el que podrás contemplar buena parte de la ciudad y sus alrededores.

Un lugar construido con el esfuerzo de su propia gente. La historia de La Ermita, también conocida como Nuevo Tepeyac, comenzó en 1938, cuando el sacerdote Pedro J. Sánchez propuso construir una capilla dedicada a la Virgen de Guadalupe en el sitio conocido como El Calvario. Los trabajadores de la fábrica La Josefina hicieron suyo el proyecto y contribuyeron con recursos económicos y mano de obra. La primera piedra se colocó el 14 de mayo de 1938 y, tres años después, el 12 de diciembre de 1941, se celebró la primera misa.

¡Prepara tus piernas y también tu cámara! Para llegar al santuario tendrás que subir más de 130 escalones, pero el recorrido tiene su recompensa. Desde lo alto podrás disfrutar de una hermosa vista panorámica de Tepeji, observar sus construcciones, sus calles y el paisaje montañoso que rodea al municipio. Es un sitio ideal para tomar fotografías, contemplar el paisaje y descubrir la ciudad desde una perspectiva diferente.

Su arquitectura también merece atención. La Ermita conserva elementos de cantera característicos de su época, una torre y una imagen de la Virgen de Guadalupe. Su construcción se prolongó durante varios años y, en 1960, se realizaron importantes trabajos, entre ellos las escalinatas que actualmente permiten acceder al santuario. Finalmente, el 12 de mayo de 1962 fue bendecida por el obispo de Tula, José de Jesús Sahagún.

Una tradición que sigue viva. Cada 12 de diciembre, La Ermita se convierte en un punto de encuentro para quienes celebran a la Virgen de Guadalupe, una de las festividades religiosas más importantes para la comunidad.

Si planeas visitarla, lleva calzado cómodo, un poco de agua y tu cámara o celular. Recorre sus escalinatas sin prisa, disfruta de la arquitectura y aprovecha para admirar el paisaje. Recuerda que también es un espacio religioso, por lo que es importante respetar a quienes acuden a orar.

Y si eres de Tepeji y todavía no has subido a La Ermita, ¡anímate a conocerla! A veces viajamos muchos kilómetros para descubrir lugares hermosos sin darnos cuenta de los tesoros que tenemos a unos cuantos minutos de casa.

La próxima vez que visites Tepeji del Río, no te quedes únicamente con lo que puedes conocer desde sus calles: sube a La Ermita y descubre la ciudad desde las alturas.