La Refinería Miguel Hidalgo, en Tula, vuelve a colocarse entre los proyectos estratégicos del sistema energético nacional. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que la nueva coquizadora que se construye en este complejo será concluida durante 2026.

Durante su Segundo Informe de Gobierno, explicó que esta infraestructura permitirá producir una mayor cantidad de gasolina y diésel con bajo contenido de azufre, fortaleciendo la capacidad de procesamiento de combustibles dentro del país.

La obra forma parte de la modernización del Sistema Nacional de Refinación, que actualmente procesa más de 1.5 millones de barriles diarios. Paralelamente se construye otra coquizadora en Salina Cruz, Oaxaca, cuya conclusión está prevista para el primer semestre de 2027.

Sheinbaum destacó que México mantiene una producción cercana a 1.77 millones de barriles diarios de petróleo y casi 5 mil millones de pies cúbicos diarios de gas natural, dentro de una estrategia que busca reducir la dependencia energética del exterior.

Para Tula, la conclusión de la coquizadora representa uno de los movimientos industriales más relevantes de los últimos años dentro de la Refinería Miguel Hidalgo, complejo que mantiene un papel central en la nueva estrategia energética del país.