En un ejercicio de democracia directa, la comunidad de San Lucas Teacalco ha comenzado a cambiar su rostro gracias al programa de Presupuesto Participativo impulsado por el alcalde Cristhian Martínez. Tras un recorrido de supervisión, se confirmó que la suma de esfuerzos entre vecinos y autoridades ha permitido ejecutar proyectos que durante décadas permanecieron en el olvido.
La pieza central de esta transformación fue la entrega y aplicación de 58 toneladas de cemento, recurso que la propia comunidad administró para atender prioridades vecinales. El logro más emblemático es la pavimentación de la calle San Ildefonso, una arteria que acumulaba 84 años de rezago y que hoy finalmente dignifica el tránsito de las familias tulenses.
Además de la conectividad vial, el plan de obra incluyó el rescate de espacios de identidad y convivencia. Entre las mejoras destacan la rehabilitación de los accesos al panteón local y al auditorio ejidal, así como la intervención en el teatro al aire libre y los sanitarios de la zona conocida como La Pila.
«Se trata de gobernar con la gente», señaló Martínez Reséndiz durante su visita, enfatizando que el modelo de Presupuesto Participativo garantiza que los recursos públicos se transformen en soluciones reales, elegidas por quienes viven y conocen las carencias de su colonia. Con estas acciones, la administración de Tula de Allende reafirma que el desarrollo de las comunidades es la base de su proyecto de transformación.


























