“La vida merece respeto, nada más.” El reciente avistamiento de un felino silvestre en la comunidad de Benito Juárez, en San Agustín Tlaxiaca, llevó a Semarnath a activar un protocolo de conservación. Este hecho nos recuerda que compartimos territorio con especies que tienen tanto derecho a existir como nosotros.

La presencia de fauna silvestre no es una amenaza, sino una señal de que aún quedan ecosistemas vivos. México es uno de los países más biodiversos del mundo, y cada especie cumple un papel clave en el equilibrio natural. Perderlas rompería cadenas ecológicas que sostienen nuestra calidad de vida.

Ante casos como este, la reacción debe ser sensata: informar, proteger y convivir. Semarnath actuó con monitoreo y comunicación con la comunidad, evitando caer en el miedo o en la peligrosa idea de capturar o eliminar a estos animales. Cuando la autoridad interviene con enfoque de conservación, la ciudadanía también debe sumar.

Enseñar a las familias a respetar a los animales —domésticos o silvestres— es sembrar una cultura donde la vida se cuida por convicción, no por obligación. Maltratar, cazar o abandonar animales degrada nuestra humanidad.

“Quien cuida la vida, cuida el futuro.” Cuidar a los animales como si fueran nuestros hijos es una decisión ética. Si queremos un Hidalgo consciente, debemos reconocer que toda vida tiene valor.

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