Tula de Allende atraviesa un momento que podría modificar de manera importante su dinámica económica durante los próximos años, aseguró el presidente municipal Cristhian Martínez, al señalar que la llegada de inversiones, proyectos federales y nuevas empresas obliga también al sector empresarial local a organizarse, crecer y aprovechar las oportunidades que se están generando.

Durante el encuentro con empresarios y emprendedores, realizado este lunes en el Hotel Real del Bosque, en el marco de la firma de un convenio entre el gobierno municipal y la CMIC Hidalgo, el alcalde sostuvo que el desarrollo de Tula no dependerá únicamente de las grandes inversiones, sino de la capacidad de empresarios, comerciantes y emprendedores locales para integrarse a esta nueva etapa.

Martínez reconoció particularmente a quienes han mantenido sus empresas durante años, incluso en periodos complicados, y puso como ejemplo al Grupo Real y a la familia Raez, cuya trayectoria empresarial, dijo, muestra el proceso que implica comenzar un negocio, mantenerlo y finalmente consolidarlo hasta generar empleos y derrama económica.

El presidente municipal aseguró que la intención del encuentro va más allá de la industria de la construcción y busca generar una mayor coordinación entre distintos sectores productivos.

La construcción, recordó durante su intervención, representa una actividad fundamental para la economía y fue uno de los sectores que continuó operando durante momentos críticos como la pandemia.

A partir de ahí, Martínez hizo un recuento de los proyectos que, desde su perspectiva, pueden colocar a Tula frente a uno de los periodos de mayor transformación económica e infraestructura de las últimas décadas.

Entre ellos mencionó el Tren México-Querétaro, cuya ruta contempla una estación en Tula y que, señaló, puede representar nuevas oportunidades para el turismo, los servicios, hoteles, restaurantes, proveedores y empresas de la región.

También destacó la conversión de la Termoeléctrica de Tula hacia el uso de gas natural, proyecto que relacionó con una reducción de emisiones contaminantes y con nuevas oportunidades de trabajo y proveeduría para empresas de la zona.

Otro de los temas abordados fue la actividad industrial vinculada con Pemex. Martínez habló de la incorporación de nuevas plazas laborales relacionadas con la Refinería Miguel Hidalgo y sostuvo que este tipo de oportunidades pueden tener un impacto directo en las familias de la región.

El alcalde también colocó sobre la mesa la reactivación de la planta de Cruz Azul y la inversión anunciada para el núcleo cooperativo, que estimó en alrededor de 6 mil 500 millones de pesos.

A esto sumó las inversiones destinadas al saneamiento y la infraestructura hidráulica de la región, incluyendo colectores que buscan evitar que aguas residuales de comunidades y zonas urbanas continúen descargándose directamente hacia los cauces.

Martínez utilizó además la reciente apertura de Walmart en Tula como ejemplo del interés empresarial que, aseguró, comienza a observarse en el municipio.

Explicó que la instalación de grandes cadenas comerciales responde a estudios de mercado, capacidad de consumo, conectividad y otras variables económicas, por lo que consideró que su llegada representa una señal sobre el potencial que empresas de mayor escala están observando en Tula.

El presidente municipal también aseguró que la incorporación de Tula a una nueva dinámica metropolitana permitirá participar en discusiones y proyectos de infraestructura de mayor alcance.

Uno de los anuncios que más llamó la atención durante su intervención fue la posibilidad de que Tula sea incorporado como un nuevo polo de desarrollo.

Martínez afirmó que ha abordado el tema con el gobernador Julio Menchaca y señaló que un esquema de esta naturaleza permitiría impulsar infraestructura pública para generar mejores condiciones para la instalación y crecimiento de micro, pequeñas, medianas y grandes empresas.

Para el alcalde, la suma del tren, las inversiones energéticas, Cruz Azul, infraestructura hidráulica, nuevas cadenas comerciales y posibles proyectos industriales puede modificar profundamente la economía regional.

Por ello llamó a los empresarios locales a mantenerse organizados y preparados para competir por contratos, servicios, proveeduría y oportunidades derivadas de las inversiones que comienzan a concentrarse en esta región.

“Tula va a tener un antes y un después”, sostuvo Martínez al plantear que el verdadero reto será conseguir que las grandes inversiones también se traduzcan en crecimiento para empresas, trabajadores y familias de la región.