🔵 En Hidalgo comienzan a tomar forma los perfiles que, por trayectoria, responsabilidades y resultados, podrían tener presencia en la siguiente etapa política del estado. Entre ellos hay uno que merece atención: María Esther Ramírez Vargas.

La actual secretaria de Hacienda ocupa una de las posiciones de mayor responsabilidad dentro del gobierno de Julio Menchaca y encabeza un área cuyos resultados pueden convertirse en una importante carta de presentación pública.

Hablar hoy de candidaturas sería adelantarse a los tiempos. No existen definiciones públicas y todavía falta camino para la siguiente jornada electoral. Sin embargo, hay trayectorias que por su evolución comienzan naturalmente a ser observadas más allá del cargo que actualmente desempeñan.

Ramírez Vargas es una de ellas.

Y tiene una particularidad: buena parte de su posicionamiento puede construirse alrededor de números.

Hidalgo obtuvo recientemente el primer lugar nacional en crecimiento de recursos del Fondo General de Participaciones, con un incremento real de 8 por ciento. El dato cobra relevancia porque 23 entidades registraron disminuciones y solamente nueve tuvieron resultados positivos.

De lugar 26 al primer lugar nacional

Uno de los resultados más significativos se encuentra en la eficiencia recaudatoria.

El estado encabezado por el Gobernador Julio Menchaca, pasó del lugar 26 al término de la administración anterior al primer sitio del Tablero Global de Eficiencia Recaudatoria del SAT, posición alcanzada en 2025 y nuevamente en junio de 2026.

El Congreso de Hidalgo ya había documentado parte de estos resultados durante la comparecencia de Ramírez Vargas en noviembre de 2025: además del primer lugar en eficiencia recaudatoria, reportó la digitalización del 91 % de los trámites tributarios y el primer lugar nacional en el Índice de Calidad de Información del Sistema de Recursos Federales Transferidos.

Casi se duplicaron los ingresos propios

Otro indicador relevante está en la capacidad del estado para generar recursos.

Los ingresos propios crecieron 96 % en cuatro años, al pasar de 4 mil 916 millones de pesos en 2021 a 9 mil 636 millones durante 2025. Con ello, la recaudación local pasó de representar 9 % a 13 % de los ingresos totales del estado.

El dato permite a la actual administración mostrar una mayor capacidad financiera y una menor dependencia proporcional de los recursos federales.

Menos deuda y más inversión

Los resultados presentados por Hacienda muestran otros dos indicadores importantes.

Durante la actual administración se reportan más de 45 mil 400 millones de pesos destinados a 5 mil 800 proyectos de obra pública, programas sociales y acciones en los 84 municipios. Para 2026, el gasto de inversión asciende a 13 mil millones de pesos, 2.4 veces el registrado en 2022.

Al mismo tiempo, la deuda pública pasó de 3 mil 906 millones de pesos en septiembre de 2022 a 2 mil 274 millones en agosto de 2026, una disminución de 42 %. El documento señala además que la administración no ha contratado nueva deuda de corto o largo plazo ni solicitado adelantos de participaciones.

A ello se agregan las calificaciones crediticias: el estado reporta sus niveles más altos de los últimos 26 años y se mantiene dentro del grupo de entidades con evaluaciones en rango AA.

Un perfil técnico que comienza a ganar dimensión pública

Ramírez Vargas tampoco llegó a Hacienda sin experiencia administrativa.

Su trayectoria registra un paso por el Congreso de Hidalgo como secretaria técnica de la Comisión de Hacienda; posteriormente fue coordinadora de Administración y Finanzas en la Secretaría de Salud y Servicios de Salud y ocupó una subdelegación federal relacionada con desarrollo urbano, ordenamiento territorial y vivienda.

Hoy encabeza una dependencia estratégica para cualquier gobierno: desde Hacienda se conducen buena parte de las políticas fiscales, presupuestales, financieras y de inversión del estado.

Y es precisamente ahí donde su perfil comienza a resultar interesante hacia los próximos años.

A diferencia de figuras cuya presencia pública descansa principalmente en la exposición política, Ramírez Vargas puede construir una narrativa sustentada en resultados administrativos y financieros.

También cuenta su posición dentro del gabinete de Julio Menchaca. Estar al frente de las finanzas estatales supone una relación institucional cercana con las principales decisiones de gobierno.

Lo relevante, por ahora, está en otro terreno: su nombre comienza a reunir elementos que podrían darle proyección cuando lleguen los tiempos de las definiciones.

Primer lugar nacional en crecimiento de participaciones. Primer lugar en eficiencia recaudatoria. Ingresos propios prácticamente duplicados. Reducción de 42 % de la deuda. Mayor inversión y calificaciones crediticias históricas.

Son indicadores que fortalecen un perfil que hasta ahora ha sido predominantemente técnico, pero que difícilmente pasará inadvertido conforme se acerque el siguiente proceso político-electoral en Hidalgo.

Por eso vale la pena poner atención a María Esther Ramírez Vargas.

No porque exista hoy una candidatura que pueda darse por hecha —no la hay públicamente—, sino porque sus resultados, la responsabilidad que ocupa y su posición dentro de la administración estatal la colocan entre los perfiles cuya evolución habrá que seguir de cerca rumbo a la próxima jornada electoral.

Todavía falta tiempo y muchas variables por definirse.

Pero en política, los perfiles no comienzan a construirse el día de las candidaturas. Y Esther Ramírez ya tiene algo importante sobre la mesa: resultados con los cuales presentarse ante lo que venga.