Tula de Allende no solo es historia milenaria y carácter forjado a contracorriente; también es tierra de futbol. Desde canchas improvisadas hasta estadios de Primera División, algunos tulenses —por nacimiento o por identidad— lograron romper una barrera que solo unos cuantos alcanzan en México: jugar en el máximo nivel del balompié profesional. Periódico El Origen presenta a tres paisanos que llevaron el nombre de Tula a la élite.
El primero es Rogelio Chávez, nacido en Tula de Allende y formado desde el futbol infantil local con los Colosos de Tula. Su carrera lo llevó a debutar en Primera División con Cruz Azul en 2004 y a consolidarse como lateral derecho durante más de una década en la élite. Fue campeón de Copa MX y de la Liga de Campeones de la CONCACAF, reconocido como uno de los mejores en su posición y convocado a la Selección Mexicana. Hoy, de regreso en casa, es director del Deporte Municipal y líder de los Toltecas de Tula, convencido de que el deporte debe ser política pública y semillero de oportunidades.


El segundo nombre pertenece a una nueva generación: Elías Montiel. Orgullosamente tulense, debutó con Pachuca antes de cumplir los 18 años y en 2025 se consolidó como una de las revelaciones del club. Su lectura de juego, disciplina y liderazgo lo colocaron en el radar nacional e internacional. Fiel creyente en Jesucristo, Montiel sostiene que la fe es parte de su equilibrio dentro y fuera de la cancha. Pachuca ha sido claro: no escuchará préstamos y solo consideraría una venta definitiva acorde a su proyección como futura figura del equipo.


El tercero es Germán Edahi Rodríguez Morales, nacido en Pachuca pero hecho futbolísticamente en Tula, ciudad a la que llegó siendo niño. Canterano de Cruz Azul, debutó en Primera División en 2010 bajo la dirección de Enrique “El Ojitos” Meza, fue campeón con Cruz Azul Hidalgo y dio el salto internacional al proclamarse campeón de liga en Filipinas con Global FC. Hoy es Subdirector del Deporte Municipal en Tula de Allende, donde transforma su experiencia profesional en gestión y formación deportiva.


Tres historias, tres caminos distintos, un mismo origen emocional. Rogelio, Elías y Germán confirman que Tula no solo observa el futbol desde la tribuna: también lo juega, lo entiende y lo produce. En cada uno de ellos hay barrio, disciplina y pertenencia. Y en sus trayectorias, una certeza que trasciende generaciones: desde Tula también se puede llegar a Primera División.

















