REALIDADES DE LA INDUSTRIA PETROLERA MEXICANA

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El 18 de marzo de 2021 se cumplen 83 años de la expropiación petrolera que el gobierno de Lázaro Cárdenas del Río hizo a varias empresas extranjeras.

A poco más de ocho décadas de ese hecho histórico, México vive hoy una serie de crisis estructurales que han afectado a la industria petrolera nacional.

Atada a los vaivenes del mercado mundial, la economía mexicana -que depende de las remesas de los indocumentados, del turismo y del petróleo- debe enfrentar el complejo rescate de Petróleos Mexicanos (PEMEX), ahora empresa productiva del estado.

El sistema petrolero nacional cuenta con seis refinerías: Salamanca, Guanajuato; Minatitlán, Veracruz; Tula de Allende, Hidalgo; Ciudad Madero, Tamaulipas; Salina Cruz, Oaxaca y Cadereyta Jiménez, Nuevo León, más la emblemática refinería de Dos Bocas, Tabasco. 

La producción nacional de petróleo arrancó este 2021 con una reducción mensual de 394 barriles por día, ubicándose en 1.648 millones de barriles diarios en enero, nivel 0.02% inferior al de diciembre de 2020 y que además es 4.4% más bajo que el reportado en el mismo mes del año anterior.

Por fortuna para el país, en el último par de años se han descubierto dos yacimientos petroleros. 

El primero se encuentra a 102 kilómetros de Ciudad del Carmen, Campeche; este yacimiento tiene como potencial de producción la cantidad de 80 millones de barriles.

El segundo yacimiento se encuentra a una distancia de 17 kilómetros de la localidad de Paraíso, Tabasco, y tiene como potencial la producción de 100 millones de barriles.

Debido al descubrimiento de estos yacimientos las reservas probadas de hidrocarburos en México se incrementarían en 25.500 millones de barriles.

De acuerdo a Octavio Oropeza, Director General de Petróleos Mexicanos, es deseable que en 2021 se alcance una producción de 1.944 millones de unidades. Sin embargo, también se prevé que no se logre llegar a estas cifras y debido a esto, las exportaciones también reducirían su capacidad en aproximadamente un setenta por ciento. 

La capacidad de las refinerías nacionales se ha visto baja desde 2019. Esto ocasionó que Petróleos Mexicanos (Pemex) gastara USD 14 mil 746 millones con el fin de importar el combustible del extranjero en ese año.

De acuerdo a un reporte generado por la Subsecretaría de Hidrocarburos, la Dirección General de Petrolíferos de la Secretaría de Energía y por Pemex, en México ha incrementado la dependencia de importaciones de mercados externos en materia de gasolina, pues 7.5 de cada 10 litros de combustible Magna y Premium que consumieron los mexicanos provino de refinerías extranjeras

Por otra parte, alrededor de esta situación, destaca la crisis en la que han entrado desde hace algunos años los trabajadores afiliados al sindicato petrolero, cuyo ex dirigente Carlos Romero Deschamps sigue siendo nota: renunció a su empleo en PEMEX apenas unos días antes del aniversario de a expropiación.   

En enero de este año, el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, que vive en pleno su proceso de renovación de dirigentes nacionales, detalló que se en los últimos nueve meses se han violado los derechos de salud, trabajo digno, vivienda, seguridad social y de remuneración salarial de los trabajadores.

Miles de transitorios han quedado fuera de oportunidad laboral por las medidas de austeridad impuestas, que parecen contrastar con el plan de acción de Andrés Manuel López Obrador para “rescatar” a PEMEX, excesivamente endeudada, saqueada, que depende en gran parte de importaciones de materia extranjera y produce menos unidades de las que producía hace años.  

A su vez, la reforma “relámpago” de la Ley de la Industria Eléctrica favorece la generación de energía a través de la estatal Comisión Federal de Electricidad (CFE), en detrimento de las empresas privadas, como parte de la “contrarreforma energética” impulsada por la 4T. 

Las empresas afectadas por esta reforma externaron su inconformidad diciendo que el capital invertido está en juego, debido a que las plantas generadoras podrían perder su rentabilidad. La Cámara de Comercio de EE.UU. advirtió que la reforma representaba un incumplimiento del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC).

Todo este complejo entramado de acontecimientos ha impactado sustancialmente la vida en el estado de Hidalgo, donde las plantas de producción de combustibles y energía dan empleo a miles de personas. 

Recordemos que la Refinería Miguel Hidalgo se encuentra en los municipios de Atitalaquia y Tula de Allende, la CFE Central Termoeléctrica Ciclo Combinado opera en Tula y la Hidroeléctrica CFE está ubicada cerca de Zimapán, colindando con el Estado de Querétaro.

83 años de la expropiación petrolera mexicana, en medio de un desafiante remolino de preguntas en espera de respuesta.

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